miércoles, 6 de junio de 2012

Carlos Javier Correa Oppenheimer

Carlos Javier Correa Oppenheimer,
producto santaisabelino.

La  histórica selección de Carlos Javier Correa Oppenheimer como el primer pelotero en haber sido escogido en el Sorteo de Agentes Libres (Draft) de las Grandes Ligas tiene connotaciones que se extienden más allá del diamante de juego.

Aunque en sus últimos años como aficionado estuvo matriculado en una escuela privada deportiva especializada para el béisbol la cual le ayudó en su preparación atlética superior, y además de ser reclutado por un programa también privado que se dedica a agrupar a los que consideran el mejor talento insular con miras a firmar al profesionalismo, la verdadera base atlética y de carácter del joven Carlos tuvo lugar en su barrio Velázquez y la comunidad Villa Camarero en su pueblo natal de Santa Isabel.

Sus padres, Carlos Correa y Sandybel Oppenheimer, gente humilde que como muchos en Puerto Rico requieren de múltiples trabajos para proveer el sustento familiar, fueron los responsables directos de inculcarles su amor hacia el deporte y de pertrecharlo de una formación cristiana como mecanismo para hacerle frente a las tentaciones a la que está expuesta nuestra juventud.

Su comunidad, con sus obstáculos y facultades, se encargo de brindarle el escenario necesario para su aprendizaje social y deportivo. Esa misma colectividad fue la que al percatarse de las habilidades de uno de sus hijos, se unió para efectuar actividades como rifas, torneos de softball y otros, con miras de ayudar a la familia en su empeño de adelantar el progreso del joven. El esfuerzo paso de ser de familiar a colectivo.

Todo ese afán, ahínco y determinación exhibida en el caso de Carlos Correa es muestra de que, a pesar de los tiempos difíciles sociales, económicos y morales en los vivimos, se puede echar hacia adelante.

El logro de Carlos y su conjunto ha trascendido de ser uno familiar y comunitario, a uno nacional. Puerto Rico se siente orgulloso de ustedes.

De esta manera, ahora suman dieciocho los prospectos boricuas los que han sido seleccionados en la primera ronda desde que se nos impuso este proceso en el 1990.

Sin embargo, más de la mitad de estos terminaron su formación como pelotero en los Estados Unidos, ya bien sea en escuelas superiores o universidades.

Esta coyuntura evidencia dos circunstancias activas en estado actual del béisbol en Puerto Rico. La primera, que poseemos del potencial humano atlético para descollar en esta industria, y en segundo lugar, que no hemos podido desarrollar una estructura eficaz en los esfuerzos de identificar, seleccionar y desarrollar ese talento joven.

El momento es excepcional para un llamado a las partes involucradas, entiéndase privadas y gubernamental, para la sistematización de un proceso que podría perpetuar el desarrollo superior juvenil en esta disciplina.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Reflexión sobre el futuro del béisbol insular

El próximo lunes 4 de junio se llevará a cabo el anual sorteo de agentes libres (draft), en donde se tiene la esperanza que de tres a cuatro puertorriqueños puedan ser seleccionados en rondas altas.

Es de conocimiento general la crisis que estamos pasando en cuanto a peloteros puertorriqueños participando en las Grandes Ligas se refiere. Por eso este sorteo al igual que el grupo de talentosos jóvenes ya firmados pero todavía abriéndose camino en las menores nos dan esperanza de que en un futuro no muy lejano, podremos disfrutar de más de los nuestros a ese nivel.

En nuestra historia deportiva hemos visto como los nuestros se han podido abrir paso al mejor béisbol del mundo a pesar de experimentar circunstancias adversas. Me refiero a guerras y otros conflictos bélicos mundiales, recesiones y segregación racial, por nombrar algunas. Aun así vimos como el país, sus dirigentes deportivos y atletas nacionales se las arreglaron para representarnos dignamente en las mayores.

Ver como un Hiram Bithorn y un Luis Rodríguez Olmo nos representaron dignamente a ese nivel en los años ’40 aun cuando el mundo se encontraba en medio de una guerra. Un Victor Pellot Power, Roberto Clemente y Orlando ‘Peruchín’ Cepeda, entre otros, se abrían paso y brillaban con luz propia en los ’50 con toda y la segregación racial en los Estados Unidos. Estos héroes fueron los que dieron pie al ‘boom’ de grandesligas puertorriqueños de los años ’60 en donde alrededor de 25 de los nuestros debutaron a ese nivel durante esa década.

Para este grupo de deportistas puertorriqueños, al igual que los dirigentes deportivos del momento, hubiera sido fácil rendirse y pregonar discriminación y prejuicio contra ellos, y nadie se hubiera atrevido contrariar este argumento.

Es por eso que el que nosotros hoy en día utilicemos este proceso del draft como el pretexto principal de la escasez de peloteros grandesligas puertorriqueños hasta cierto punto disgusta.

Tuve la dicha de compartir con el legendario Victor Pellot Power, una de las mentes deportivas más brillante que he conocido, ambos ejercíamos funciones como scouts buscando talento insular. Nos contaba él, como siempre tenía que viajar en la parte de atrás de la guagua del equipo, sin poder comer en los mismos restaurantes donde comían sus compañeros, y hasta teniendo el repudio y desprecio de muchos de ellos. Lo difícil y penoso que era el exponer sus habilidades ante una fanaticada y prensa hostil ante los atletas de su raza negra. En medio de estas circunstancias Victor Pellot y todos los que en esa época se abrieron paso por las ligas menores y eventualmente llegaron y triunfaron en las Grandes Ligas para orgullo de todo Puerto Rico. Eso era verdadera discriminación.

El proceso del draft es antipático e intimidante para muchos, pero el querer utilizarlo como argumento para la escasez de los nuestros en el béisbol profesional en general pone al descubierto la falta de inventiva y disposición de los líderes deportivos del momento.

Existen soluciones para enfrentar este proceso, el cual lleva más de 20 años con nosotros, el primer paso es entenderlo. Luego desarrollar una estructura que vaya acorde a los términos y condiciones que este presenta. Nosotros los que estamos envueltos en esta industria, junto a los líderes deportivos del país, somos los responsables de echar hacia adelante la nueva generación de peloteros. Basta ya de excusas, el futuro del béisbol insular depende de esto.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Pensando ‘fuera de la caja’


Disfrutando uno de los juegos de Grandes Ligas el pasado fin de semana pude ver con detenimiento al lanzador japonés de los Vigilantes de Texas Yu Darvish y realmente es impresionante la calidad de este atleta. No solamente su habilidad física sino también su sentido de cada una de las situaciones del juego.

Esta parte de su juego me llama la atención tratándose de un jugador extranjero donde relativamente hasta no hace mucho tiempo atrás el béisbol apenas se jugaba en su país.

Las Grandes Ligas ha invertido mucho esfuerzo y dinero en internacionalizar el juego, las razones son obvias, entre ellas es el poder expandir los mercados de cobertura de su producto para beneficiarse económicamente. Esta estrategia les ha proporcionado exorbitantes contratos en derechos de televisión, especialmente en el mercado japonés.

En el 2006 lanzaron hasta ahora su mejor idea en su búsqueda de nuevos clientes a nivel global, el ‘Clásico Mundial de Béisbol’.

Por primera vez el fanático podría disfrutar de una verdadera serie mundial de béisbol donde un total de 16 países para ese entonces estarían presentando a sus mejores peloteros en un mismo torneo.

El próximo torneo a celebrarse incluirá un gran total de 28 países, casi el doble de los equipos que originalmente comenzaron. Estarán participando países que hasta no hace mucho el béisbol era completamente desconocido, tales como; Sudáfrica, España, Alemania, Gran Bretaña, Israel, Francia y hasta la República Checa.

Claro esta que como consecuencia de esto la calidad del torneo desmerece, pero quien hubiera pensado que países como Taiwán y hasta el mismo Australia lograran ubicarse como unos de los principales contendores a participar en este torneo.

Definitivamente la habilidad de las Grandes Ligas de mercadear su juego y de pensar fuera de los perímetros de ‘la caja’, entiéndase de lo tradicional y lo ‘dado por sentado’, los ha ubicado como una de las disciplinas más practicadas y vistas a través del mundo, aunque todavía el fútbol sigue siendo el deporte rey a nivel global.

Esta capacidad y aptitud de renovarse y buscar alternativas es la que deberíamos poner en práctica nosotros acá en Puerto Rico.

Con esta globalización del béisbol se han abierto nuevas opciones para las organizaciones de Grandes Ligas en su búsqueda de contratar prospectos, esto sin duda alguna ha sido una de las razones de gran peso por la disminución de peloteros profesionales puertorriqueños. Países como República Dominicana, Venezuela y México han logrado adaptarse a los tiempos. Aquí todavía, luego de más de 20 años de su inicio, seguimos achacándole culpas al Draft.

Es hora de pensar ‘fuera de la caja’ debemos buscar soluciones que vayan a la par con los tiempos. El mundo del béisbol nos esta pasando por el lado y no nos queremos dar cuenta.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Irvin Falú, ejemplo de determinación

¿Qué tienen en común estos peloteros? Bob Feller, Bob Horner, Dave Winfield, Jim Abbott, Pete Incaviglia, John Olerud. Ninguno de ellos tuvo que jugar ni un solo juego en las ligas menores antes de ver acción en las Grandes Ligas. Impresionante, si se toma en consideración que la mayoría de ellos tuvieron extraordinarias carreras profesionales.

Por otro lado esta pasada semana uno de los nuestros tuvo la dicha de recibir el llamado de su organización para hacer su debut en las mayores. No sin antes haber jugado casi 1,000 juegos en las ligas menores y esperar 10 años para lograrlo desde su firma al profesionalismo.

Irving Falú, se paro en la caja de bateo el pasado domingo frente a los Yanquis de Nueva York y en el segundo lanzamiento de su primer turno conectó un batazo que describe a perfección la actitud que siempre ha mantenido durante su carrera; determinación y la agresividad necesaria de seguir avanzando hasta que la oposición no se lo permita. Mientras se tiraba de cabeza en la tercera base, muchos puertorriqueños aplaudimos su gesta junto a su familia.

Proveniente de una familia de deportista, Falú no solo hizo sentir orgullosos a sus allegados sino también a todo Puerto Rico pues su hazaña va mucho más allá del hecho de realizar el sueño de ser un grandesligas; su determinación, coraje y valentía ante los obstáculos es un ejemplo a seguir para todos.

Su actuación llego en buen momento cuando muchos jóvenes prospectos puertorriqueños exhibían sus facultades durante el ‘Torneo de Excelencia’ y otros tantos que se quedaron fuera de esta competencia con iguales y hasta mejores habilidades que los que fueron seleccionados esperan con ansias la oportunidad de ser firmados para el profesionalismo. Todos ellos tienen que preguntarse si están preparados para la odisea que les espera si logran incursionar a este nivel.

No todo es color de rosa en el profesionalismo, se necesita la actitud exhibida por Irving Falú para lograr abrirse paso por las ligas menores. Al igual que él, podría mencionar a Edgar Martínez que estuvo siete años en las menores antes de recibir el llamado. Los once años de Andrés Torres, ahora guardabosque con los Mets de Nueva York, doce para Jesús ‘Motorita’ Feliciano y muchos otros. Tiempos de viajar en autobuses a veces por diez o doce horas, con limitaciones económicas, separados de su familia por meses, muchas veces injustamente relegados a un segundo y tercer plano por sus organizaciones ante los que estos consideran mejores prospectos.

Los pretendientes al profesionalismo deben realizar que al estampar su firma el camino difícil tan solo acaba de comenzar.

Mientras tanto tal y como lo expresó a través de su cuenta ‘Twitter’ Christian Colón, otro de nuestros grandes prospectos en el béisbol organizado; ¡Felicidades Irvin Falú, gran jugador y mejor ser humano!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Carlos Delgado, Peruchín Cepeda y Victor Pellot

La pasada semana un grupo de reporteros del diario El Nuevo Día se dieron a la divertida tarea de seleccionar el equipo de ensueño del béisbol puertorriqueño. Una iniciativa que ha levantado los ánimos de análisis de todos los ‘fiebrús’ del béisbol moderno y antaño.

Comparar a Cepeda con Carlos Delgado; Juan ‘Terín’ Pizarro con Javier Vázquez, o el mismo Vázquez con Eduardo Figueroa es realmente divertido y sin duda una invitación agradable al debate.

En este tipo de comparaciones soy de la creencia, como en cualquier otra disciplina deportiva, que se debe analizar a cada atleta ubicándolo en su tiempo y espacio. En cual época se llevó a cabo su desempeño atlético y las condiciones que lo rodeaban al momento.

Por ejemplo, el decir que el jamaicano Usain Bolt ha sido el mejor corredor de 100 metros de la historia, mejor incluso que Jesse Owens no es hacerle justicia a la verdad. Definitivamente los tiempos fueron diferentes y las circunstancias fueron diferentes. El tan solo hecho que Bolt tiene mejor tiempo registrado en esta competencia no lo hace el mejor. La marca registrada es meramente una estadística. Lo mismo se podría aplicar en el béisbol.

Durante la selección de este equipo de ensueño Boricua la posición más controversial ha sido la primera base. Tenemos la dicha de contar con tres candidatos extraordinarios, los cuales fueron dominantes en su posición en cada era en la cual se desempeñaron. Este grupo de reporteros seleccionaron a Peruchín Cepeda por encima de Carlos Delgado y Victor Pellot. Yo secundo la selección, Cepeda debe ser el escogido.

Si nos vamos simplemente por las estadísticas, claramente Carlos Delgado aventaja tanto a Orlando ‘Peruchín’ Cepeda como a Victor Pellot Power. Sin embargo, si los ubicamos en su tiempo y espacio podremos ver que tanto Peruchín como Pellot fueron más dominantes en su posición que Delgado.

Los invito a que analicen y verán que tanto Peruchín como Pellot terminaron muchas veces entre los primeros diez mejores en muchas estadísticas ofensivas, demostrando claramente que se encontraban entre los más dominantes en su posición en su momento.

Inclusive Peruchín lideró el departamento de jonrones dos veces, y el de carreras impulsadas una. Por otro lado Carlos nunca lideró en jonrones y una vez en impulsadas. En promedio de bateo Peruchín estuvo entre los primeros diez ocho veces, mientras que Carlos lo logró una sola vez.

Si añadimos que Peruchín fue escogido para el ‘Juego de Estrellas’ un total de once veces, una evidencia craza de lo dominante que era en su posición, mientras que Carlos lo hizo en dos ocasiones.

En lo más mínimo quiero restarle méritos a la hazaña realizada por Carlos Delgado, me cuento entre sus más grandes fanáticos por sus proezas tanto dentro como fuera del terreno del juego. Sin embargo, considero que tenemos que tomar otros factores al momento de hacer este tipo de comparaciones.

El mismo Victor Pellot Power fue tan y en muchos renglones más dominante que Carlos. Por ejemplo, fue escogido seis veces al ‘Juego de Estrellas’, siete ‘Guantes de Oro’, cuatro veces entre los mejores diez bateadores de la liga, en tres ocasiones terminó entre los primeros diez en triples, inclusive terminando de líder en este departamento en una ocasión.

Este tipo de análisis es un ‘banquete’ para nosotros los ‘fiebrús’ del juego. Las opiniones están encontradas.De eso es que se trata, buen trabajo muchachos del 'El Nuevo Día'.

jueves, 19 de abril de 2012

Yadier es nuestra gran estrella en MLB


Una decena de juegos no cuenta la verdadera calidad o competitividad de los equipos en una larga temporada, pero sí nos da una idea del futuro rendimiento individual de los peloteros durante el transcurso de la misma. Es por eso que debemos sentirnos satisfechos de la forma que han lucido algunos de los nuestros en estas dos primeras semanas de acción en las Grandes Ligas.

Ante la preocupante y penosa noticia de los pocos puertorriqueños que están participando este año en las Mayores, definitivamente nos debe aliviar el que ese reducido grupo esté haciéndose sentir.

El de la actuación más notable, sin duda, es el receptor Yadier Molina quien, junto con Carlos Beltrán, ha contribuido a que los fanáticos de los Cardenales de San Luis poco a poco comiencen a olvidar la ausencia del dominicano Albert Pujols.

Yadier se ha convertido en la pieza angular de la franquicia.
Hemos sido testigos de cómo Yadier, de la misma forma que lo hizo su compatriota Iván Rodríguez, arribó a las Mayores por sus dotes defensivos, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en una figura estelar ofensiva de su equipo.

Actualmente, con un promedio de por vida de .274, de continuar la consistencia que ha exhibido en los pasados dos años, podría convertirse en un receptor bidimensional al estilo de los mejores en la historia.

Por alguna razón, el entonces dirigente de los Cardenales y futuro miembro del Salón de la Fama, Tony LaRussa, siempre mostró gran admiración por Yadier. Esto es así porque aquellos que han estado por décadas en el béisbol profesional saben que Yadier luce como un RECEPTOR. Camina, piensa, habla y se comporta como un señor RECEPTOR. Aquellos que hemos podido ver sus ejecutorias somos testigos de su profesionalismo, liderazgo, seriedad y entrega en el juego.

Mucho se comentó sobre la extensión contractual ofrecido por la gerencia de los Cardenales a Yadier. Algunos consideraban que su valor ($75 millones por cinco años) estaba sobrestimado. Incluso, algunos dueños de equipo se expresaron públicamente criticando la acción de la gerencia de San Luis.

Nada más lejos de la realidad. Los Cardenales sabían lo que hacían cuando lo ficharon por cinco años y $75 millones. Cuatro Guantes de Oro en los últimos seis años, tres selecciones al Juego de Estrellas, dos Series Mundiales y, lo más impresionante, todavía no ha alcanzado los 30 años.

El que San Luis se encuentre liderando desde el comienzo su división se debe en gran medida a Yadier. Y aunque la temporada es joven, este equipo, a diferencia de otros, es un contendiente genuino al campeonato.

Los puertorriqueños debemos sentirnos tranquilos que la tradición de receptores boricuas estelares en las Grandes Ligas seguirá bien representada, aun con el retiro de Posada y la ausencia de “Pudge”. Y todo gracias a Yadier...

domingo, 15 de abril de 2012

La bendición de la Agencia Libre


En el 1970 el guardabosque Curt Flood fue cambiado de los Cardenales de San Luis a los Filis de Fialdelfia. El pelotero decidió retar la transacción no reportándose a su nuevo equipo. Flood sostuvo que la entonces ‘Clausula de reserva’ era ilegal. Por medio de esta clausula los equipos tenían el derecho sobre sus jugadores aun con la expiración de los contratos. Los peloteros seguían siendo ‘propiedad’ de los equipos hasta que estos decidieran cambiarlos o dejarlos en libertad.

Este caso llegó hasta la Corte Suprema, la cual falló en contra del jugador.

Sin embargo la acción de Curt Flood inicio un movimiento en contra de la ‘Clausula de reserva’ y eventualmente en el 1975 el juez Pete Dietz declaró agentes libres a los lanzadores Andy Messersmith y Dave McNally, desde entonces la industria del béisbol a nivel de Grandes Ligas no ha sido la misma.

Los megacontratos ofrecidos a peloteros en la agencia libre el pasado invierno al igual que los anunciados durante las dos últimas semanas son producto de la acción de Flood.

Durante el 2012 catorce peloteros estarán ganando $20 millones o más por temporada. Para el 2013 esa cantidad aumentara a 19 peloteros y en un futuro cercano llegará a 26 los afortunados.

El renombrado economista Andrew Zimbalist dijo una vez: ‘la Major League debería comenzar una política de pruebas de dopaje para los dueños’, esto en referencia a la extravagancia salarial.

Sin embargo toda esta bonanza es posible no tan solo a la agencia libre sino también a los acuerdos de televisión logrados por los equipos y a los cambios efectuados en el último convenio colectivo.

Mientras, en las ligas menores los salarios de estos profesionales son de miseria.

En contraste con el salario mínimo en Grandes Ligas de $480,000 anuales la escala salarial mensual en las menores es la siguiente: Triple A, $2,250; Doble A, $1650; Clase A, $1,150; jugadores de primer año, $950.

Mientras para los peloteros en las academias en Republica Dominicana y Venezuela fluctúan entre $300 y $500 mensuales.

Los peloteros de Grandes Ligas al igual que la Asociación de Peloteros siempre han tenido la prerrogativa de incluir a los ligasmenores en los beneficios que alcanzan mediante convenio colectivo con los dueños de equipo y nunca lo han hecho. Al contrario, se han dado casos que los utilizan como instrumento de negociación para beneficiarse.

Esperemos que pronto aparezca un equivalente a Curt Flood a este nivel para que se le haga justicia a estos jóvenes.

jueves, 5 de abril de 2012

Cuerpo sano en mente sana

Por años, las organizaciones de Grandes Ligas concentraban la preparación de sus prospectos exclusivamente en actividades en el terreno de juego. El desarrollo físico del atleta, al igual que las destrezas mecánicas en cada área individual del juego, se consideraba la parte esencial en el empeño de maximizar las habilidades. Este entrenamiento tradicional del pelotero profesional ha experimentado una transformación en el último lustro.

La máxima cita que dice ‘cuerpo sano en mente sana’, se ha llevado a otro nivel en el béisbol profesional. Se han desarrollado estructuras de trabajo en las organizaciones que llevan nombres tales como el Departamento Cultural, Departamento de Desarrollo Mental y Emocional, Departamento de Evaluación Psicológica, entre otras.

La industria del béisbol profesional ha reconocido la importancia del desarrollo mental y emocional del atleta como parte fundamental para conseguir maximizar las habilidades de sus miembros. Han reconocido la importancia de esta área del INDIVIDUO para poder mejorar al ATLETA.

Aunque por años se ha mencionado su importancia, el que una industria privada como Major League Baseball tome la determinación de invertir millones en este asunto es prueba convincente de los resultados positivos de su práctica.

Inclusive, la estabilidad mental y emocional del atleta se toma bien en serio al momento de invertir millones en contratos multianuales. Se conocen casos de organizaciones que han tomado la determinación de cambiar o simplemente no renovar los contratos de peloteros previniendo deterioros emocionales del individuo.

Estos programas que vienen llevándose a cabo presentan métodos sistemáticos que desarrollan la fortaleza mental del atleta hacia el juego. Les enseñan a utilizar los pensamientos, emociones y acciones cotidianas de manera tal que mejoran su desarrollo como persona, lo cual le ayudará a lidiar con situaciones incómodas y frustrantes durante su carrera.

No crean ni por un momento que las organizaciones de Grandes Ligas se han convertido, de la noche a la mañana, en entes con fines filantrópicos. Los equipos se han dado cuenta de que, si el pelotero aprende a tomar control de su carrera profesional y de su vida privada, esto redundará en beneficio para la organización.

Independientemente de las razones por las cuales las organizaciones han decidido tomar este curso de acción, es un hecho que el área psicológica y emocional del atleta es importante en su desempeño.

Aquí en Puerto Rico, el Departamento de Recreación y Deportes ha invertido tiempo y dinero en programas que buscan la masificación del aprendizaje para el desarrollo del carácter de nuestros jóvenes. Es tiempo de que tanto las organizaciones, equipos, padres, entrenadores y atletas comiencen a prestarle atención a lo que se enseña en estos talleres. Ese aspecto del individuo es de suma importancia para el desarrollo de atletas y, más importante, aún para el desarrollo de ciudadanos con mente sana.

jueves, 22 de marzo de 2012

Movimientos con mucha expectación


A pocos días de comenzar oficialmente la temporada de Grandes Ligas 2012 existe mucho entusiasmo y expectación sobre algunas de las estrategias realizadas en las plantillas de varias organizaciones como los nuevos Marlins de Miami, Medias Rojas de Boston, Angelinos de Los Ángeles y Vigilantes de Texas.

En un formato en el cual por primera vez cualificarán diez equipos a la postemporada, las Grandes Ligas presenta un torneo bien balanceado en donde la mitad de los equipos tienen oportunidades reales de proclamarse campeón.

Entre los movimientos más sobresalientes en la Liga Americana están los realizados por los Vigilantes de Texas invirtiendo más de $100 millones en el lanzador japonés Yu Darvish y el de los Angelinos de Los Ángeles con la mega firma del dominicano Albert Pujols. Ambas transacciones mejoran grandemente las oportunidades de estos dos equipos a participar en el clásico otoñal.

En lo que a la Liga Nacional respecta definitivamente el cambio agresivo de filosofía de los directivos de los Marlins es lo más notable de este circuito.

Sin embargo, son dos los movimientos técnicos los que podrían determinar el desenlace final de la temporada. El cambio de posiciones del venezolano Miguel Cabrera con los Tigres de Detroit y el del dominicano Hanley Ramírez con los Marlins de Miami.

Con la firma a largo plazo del primera base Prince Fielder con los Tigres de Detroit el dirigente Jim Leyland tomó la decisión de mover a Cabrera a la tercera base. Mientras que por otro lado con la contratación del vigoroso campocorto dominicano José Reyes los Marlins estarán enviando a Hanley Ramírez a la esquina caliente.

De las dos estrategias la más sensata es la de los Marlins ya que por lo general con el paso de los años de los jugadores se ubican a estos en posiciones menos demandantes y no lo contrario.

Al mover a Miguel Cabrera de la primera base, posición que ha ocupado por los últimos cuatro años, a la tercera base lo estarán ubicando en una posición en la que podría drenarlo física y mentalmente en el transcurso de la larga temporada. Esta decisión podría tener consecuencias negativas en su producción ofensiva y en la habilidad de mantenerlo saludable. Para un jugador que terminó con un promedio de bateo de .344, incluyendo 105 carreras impulsadas y 30 jonrones es mucho que decir. Su presencia en el terreno es importantísima.

Por otro lado la movida de Hanley Ramírez presenta más sentido ya que estará defendiendo una posición menos rigurosa que la anterior, además de que el jugador ha demostrado en los últimos años una madurez física que va más acorde con la fortaleza necesaria de la esquina caliente.

En la forma en que estos dos atletas puedan realizar la transición de posición será determinante en la tabla de posiciones de sus respectivos equipos, pues ambos tienen la habilidad de llevar la carga ofensiva de sus conjuntos.

jueves, 15 de marzo de 2012

Razón antes que pasión


El béisbol se encuentra en una etapa de transformación a niveles gerenciales. Esa nueva generación de administradores es la que muchas veces deja a los fanáticos tradicionales buscando argumentos para validar algunas de sus movidas.

¿Por qué pagarle más de $250 millones a un solo pelotero?, ¿por qué pagar más de $100 millones por un lanzador que todavía no ha realizado ni un lanzamiento en Grandes Ligas?, ¿$36 millones por un prospecto que se cree tener 27 años y todavía no ha conectado ni un hit a nivel profesional? Éstas y muchas otras decisiones son las que confunden, incluso a aquellos de nosotros que somos parte de la industria.

Personas con conocimientos de técnicas gerenciales que serían más apropiadas en las oficinas del mercado de valores en Nueva York, de análisis cuantitativo, estadísticas y otros métodos financieros, son los que poco a poco se han ido apropiando de los puestos gerenciales de las Grandes Ligas, llevando a un segundo plano la tradicional cultura instuitiva de sus directivos.

Muchos creen que el arquitecto de toda esta nueva revolución es el ahora famoso Billy Beane, gerente de los Atléticos de Oakland y figura principal del libro titulado Moneyball, eventualmente convertido en película. En realidad, Beane fue sólo un instrumento utilizado para demostrar una filosofía que llevaba ya más de 20 años de existencia y que fue creada por Bill James. Este señor después de graduarse de la Universidad de Kansas con un bachillerato en economía, puso a funcionar esos conocimientos académicos y comenzó a analizar el béisbol desde una perspectiva radicalmente diferente a la establecida.

Él pensaba que la información tradicional no presentaba un cuadro verdadero de las actuaciones de los jugadores sobre el terreno. El promedio de carreras limpias de los lanzadores, el promedio de bateo, las carreras impulsadas y anotadas fueron pasando a un segundo plano en importancia y términos como valor de jugadores de reemplazo y promedio de embasamiento, entre otros, comenzaron a utilizarse para determinar el valor real de los peloteros.

En 1977 James publicó su libro Bill James Baseball Abstract y comenzó a ganar muchos adeptos, especialmente de fanáticos que, aunque no habían jugado activamente la disciplina, sí tenían una preparación académica, especialmente relacionada con estadísticas y otros aspectos cuantitativos. A esta descripción del juego por medio de números se le llamó sabermetrics, término derivado de la Society for American Baseball Research, organización que estudia objetivamente la actividad dentro del terreno de juego.

Poco a poco, estos métodos fueron ganando adeptos hasta que algunos de sus propulsores llegaron a las oficinas centrales de las organizaciones. Los Atléticos fueron los pioneros, luego otras organizaciones comenzaron a contratar personas con este perfil como lo hicieron los Medias Rojas de Boston con Theo Epstein, quien, a su vez, buscó los servicios de James.

De hecho, el campeonato obtenido por los Medias Rojas en el 2004, su primero en 86 años, fue el catalítico de esta tendencia.

Los Rays de Tampa Bay y los Vigilantes Texas contrataron a sus respectivos fenómenos Andrew Friedman y Jon Daniels, uno inversionista de Wall Street, el otro graduado de economía de la Universidad de Cornell. Ambos de 28 años de edad, sin ninguna experiencia previa en el terreno de juego y ambas organizaciones mejorando sus actuaciones con el tiempo.

Este prototipo de ejecutivo ha ido escalando posiciones gerenciales como es el caso de Alex Anthopoulous en Toronto, Jed Hoyer en San Diego y Chris Antonetti en Cleveland.

La Generación Y de ejecutivos seguirá en aumento en años por venir. Nosotros, los fanáticos, tendremos entonces que comenzar a adaptarnos a un nuevo tipo de juego que, aunque parece el mismo, en sus altas esferas no lo es. En donde la razón se antepone sobre la pasión.

lunes, 12 de marzo de 2012

La escasez de brazos


Mucho se ha discutido sobre las posibles razones del por qué en Puerto Rico no se desarrollan los brazos de lanzadores como en otros países. He podido escuchar y analizar muchísimas razones presentadas, algunas con fundamento.

Luego de muchos años de observación y experiencia en esta disciplina les presentaré mi opinión al respecto.

Considero que son dos las razones principales de esta anomalía.
Ambas razones tienen que ver con la forma y manera en la cual le hemos estado enseñando a nuestros jóvenes lanzadores la manera de desarrollar la fortaleza y efectividad de sus brazos.

Hemos fallado en enseñar 1) la manera correcta de lanzar la bola y 2) los métodos a utilizar para desarrollar los músculos a utilizar en el proceso.

La primera razón tiene que ver específicamente con la ‘mecánica de lanzar’.

Las deficiencias en la forma de lanzar son la razón principal de las lesiones que sufren nuestros jóvenes a tan temprana edad. Estas fallas en el proceso exponen los músculos del brazo a daños estructurales y muchas veces permanentemente.

Otra razón es la forma y manera en la cual desarrollamos la fortaleza y efectiva de esos brazos.

Como todo músculo si no se utiliza lo suficiente tiende a atrofiarse.

Se tiende a limitar el uso de esos músculos ya bien sea en la distancia o la frecuencia de los lanzamientos que se realizan. El limitar el uso de estos músculos, se tiende a limitar también la utilización de estos.

En otras palabras los brazos se fortalecen tirando con frecuencia para desarrollar su resistencia y a distancia para desarrollar la fortaleza de los mismos.

Se tiende a cuidar demasiado los brazos de los jóvenes, más sin embargo al momento del juego queremos que realicen cantidades exageradas de lanzamientos cuando no han sido entrenados para esto.

En conclusión, si queremos ver un mejor desarrollo en los brazos de nuestros jóvenes tenemos que educarnos en aprender y enseñar la forma correcta de lanzar (mecánica) y la forma y manera en la cual preparamos esos brazos.

El ponerlos ha realizar menos lanzamientos no es sinónimo de prevención. Si presentan una mecánica deficiente con un solo lanzamiento que realicen basta para que se lesionen. Lo correcto es enseñarles la mecánica correcta y entrenarlos debidamente para esto.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Lo único consistente es el cambio


Transformación es lo constante en las Grandes Ligas. Como consecuencia del nuevo convenio colectivo la MLB y cada uno de sus equipos han tenido que realizar ajustes en la forma de operar su negocio para ser competitivo y rentable a la misma vez.

Para esta temporada 2012 acaban de aprobar un formato que clasificaría a 10 equipos en vez de 8 para la postemporada. Aun con este aumento el béisbol se mantiene con el menor número de equipos que clasifican para la postemporada entre las mayores cuatro disciplina profesionales en Estados Unidos. En el baloncesto y futbol clasifican 16 de 30 y en el Hockey 12 de 32.

Bajo esta nueva configuración en donde una tercera parte del total de los equipos participantes clasifican para la postemporada se podría dar el caso de que un equipo que termine tercero en su división tendría la oportunidad de proclamarse ganador de la Serie Mundial.

Para el 2013 la MLB estaría nivelando a 15 la cantidad de equipos en cada liga. Al transferir a los Astros de Houston de la Liga Nacional a la Americana los juegos interligas serán constantes por toda la temporada. Este formato será bien atractivo para el fanático ya que tendrán la oportunidad de ver jugar en su ciudad a los mejores peloteros de ambas ligas.

Llegando el 2014 con mucha probabilidad se implantará entonces el tan mencionado y esperado Sorteo (Draft) Mundial. El comité establecido a fines del pasado año determinará la forma y manera en la cual se seleccionarán los peloteros a firmar alrededor del mundo entero.

Es interesante ver como una industria que ve un aumento anual en la taquilla al igual que en otras fuentes de ingresos no se conforma ni permanece estática en sus esfuerzos por maximizar sus ganancias.

Incluso los opulentos Yanquis de Nueva York han anunciado que debido a las restricciones de nomina del nuevo convenio colectivo estarán ajustando su presupuesto a tan ‘solo’ $189 millones dentro de un par años.

Modificaciones, ajustes, transformaciones es la orden del día. Lo único consistente en esta industria es el cambio.

Por otro lado nosotros acá en Puerto Rico estamos renuentes al cambio en este aspecto. El béisbol isleño en general necesita una transformación. Desde la forma y manera en la que desarrollamos a nuestros juveniles hasta la operación de la liga de béisbol profesional, que dicho sea de paso este último no se corrige con un simple cambio de presidencia.

Aunque en los dos últimos años han surgido jóvenes prospectos puertorriqueños que nos hacen sentir optimistas ante el futuro, todavía queda mucho trabajo por hacer. Tenemos que reformar el sistema o su inutilidad será consistente.

jueves, 1 de marzo de 2012

El caso Braun levanta interrogantes


El Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en la temporada pasada, Ryan Braun, fue acusado a finales de año de utilizar sustancias controladas basado en el resultado positivo de una muestra de orina tomada en octubre del 2011. La muestra reveló un aumento en el nivel de testosterona en su organismo más allá de los límites normales, o sea, que el exceso de esta hormona no fue producido por su cuerpo.

Braun y su equipo de abogados retaron la decisión de Major League Baseball al pedir una reconsideración del caso y evitar de esta forma que el jugador fuera suspendido por los primeros 50 partidos de la temporada 2012.

La defensa apoyó su caso en la forma incorrecta en la que se manejó la prueba en ruta hacia el laboratorio. A diferencia de otras defensas en casos pasados, se basaron en un tecnicismo del procedimiento y no en una falta científica del proceso.

El agente recolector de estas muestras, el cual ha sido utilizado para estos propósitos en más de 600 casos de antidopaje de MLB por la agencia, afirma que cumplió con el protocolo.

Aun así, un juez de arbitraje falló a favor del pelotero. De esta forma no se pudo probar la culpabilidad del pelotero en el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, aunque esto no significa que fuera inocente.

La oficina de la MLB expresó vehementemente su desacuerdo en la decisión del juez. Sin embargo, aunque a simple vista parece ser un fracaso para MLB, una decisión contraria hubiera significado una decepción total en los esfuerzos de los últimos años de la organización por “limpiar” el sistema.

Luego de tantos años de intentos del organismo de encontrar y castigar a los usuarios de productos para doparse, el que un recién MVP haya sido encontrado culpable de esta acción sencillamente hubiera demostrado que la llamada “era de los esteroides” está muy lejos de terminar.

Otros que salieron favorecidos en esta decisión fueron los escritores deportivos que seleccionaron a Braun como el MVP a finales de temporada. Hubiera quedado al descubierto la fragilidad de sus esfuerzos por mantener “limpio” el Salón de la Fama, autoproclamándose defensores morales del juego.

Lo flojo del sistema no hubiera quedado expuesto si se hubiera mantenido el acuerdo entre las partes en cuanto al protocolo acordado en el convenio en que se expone que ningún resultado de las pruebas realizadas a los peloteros debe darse a la luz pública.

Por años, estos resultados son de conocimiento general casi de inmediato en un craso incumplimiento de contrato. Nunca he podido explicar por qué la Asociación de Peloteros no ha sido más agresiva exponiendo este hecho.

A fin de cuentas, al llegar el momento de comenzar la temporada, Braun estará en la alineación de Milwaukee y esta ridícula situación quedará en el olvido.

Sin embargo, quedan interrogantes en todo este proceso mucho más serias que la inocencia o culpabilidad del pelotero; queda en tela de juicio la integridad administrativa de la organización.

¿Hubiera sido igual la decisión del árbitro de haberse tratado de un atleta latino o de un afroamericano?, ¿tuvo que ver en la decisión el que se tratara de los Cerveceros de Milwaukee, antiguo equipo del ahora comisionado de MLB, Bud Selig?, ¿es acertada la decisión de parte de los escritores deportivos de mantener marginados del Salón de la Fama a peloteros con menos evidencia de culpabilidad que Braun?

No es mi intención proclamar un veredicto de culpabilidad del atleta, simplemente cuestiono un sistema que presenta desigualdades hacia sus participantes.

jueves, 23 de febrero de 2012

El camino a las Grandes Ligas

Con los campos de entrenamiento comienza la búsqueda de los 750 atletas que serán incluidos en los 30 rosters de los equipos de Grandes Ligas para el inicio de la temporada 2012.

Para estos jugadores el camino a las Grandes Ligas comenzó al firmar al profesionalismo e iniciar su desarrollo en el sistema de ligas menores. Algunos tardan más tiempo que otros en pulir sus habilidades en las menores antes de recibir la oportunidad de probar su calidad al nivel más alto. El promedio de años que invierten los peloteros en las menores antes de llegar a las Grandes Ligas es de cuatro años. Algunos se podrían tardar más. Sin embargo, la gran mayoría de los que firman al profesionalismo no llegan ni cerca de ese nivel. Esa es la parte que quiero explicar.

Muchos han oído mencionar las ligas menores pero muy pocos entienden este sistema, cómo funciona, su importancia y consecuencias.

Las Ligas Menores son como un laboratorio en donde las organizaciones desarrollan a sus prospectos, pero a la misma vez sirve como ‘filtro’ en donde van descartando a los que consideran no tienen lo necesario.

Cada organización de Grandes Ligas mantiene unos 6 a 7 equipos en su sistema de ligas menores. Antes de llegar al equipo ‘grande’ los recién firmados tienen que pasar por estas diferentes clasificaciones.

Comienzan en la Liga de Novatos y Novatos Avanzada. Luego pasan al nivel de Clase A, la cual a su vez se subdivide en tres niveles; Clase A Corta, Media y Avanzada. Siendo los niveles más altos la Doble A y Triple A.

Explicaré a continuación las probabilidades reales de convertirse en grandesligas de los jóvenes que firman al profesionalismo. Para efectos de esta presentación utilizaré estadísticas de las últimas dos décadas.

Anualmente firman al profesionalismo un promedio de 1,500 prospectos. Esta cantidad incluye a prospectos de países como Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Japón, Australia, entre otros. Aquí no incluyo a los jóvenes dominicanos, pues este es un fenómeno separado.

De ese total que entra al sistema de ligas menores anualmente unos 1,100 jugadores no logran jugar más allá de la Clase A Avanzada. O sea, tan solo 400 juegan en Doble A. De estos, 200 pasan a Triple A y eventualmente solamente 90 son los agraciados en poder jugar en las Grandes Ligas.

En resumen, apenas un raquítico 6% (90 jugadores de 1,500 que firman al profesionalismo) logran ver sus sueños realizados.

No es mi intención desanimar o intimidar a aquellos que aspiran a jugar en las Grandes Ligas, por el contrario, considero que necesitan de esta información para que realicen lo difícil que es el camino.

Es por esto que los jóvenes deben prepararse y crear opciones viables que puedan utilizar de no funcionar su plan principal de ser jugadores grandesligas.

Aquí estriba la importancia de conseguir una educación. Al mismo tiempo que se preparan académicamente pueden desarrollar sus habilidades para el juego y alcanzar una madurez física, emocional y síquica antes de entrar al profesionalismo. De esta forma no solo aumentarían sus posibilidades de llegar a Grandes Ligas sino que también estarían creando alternativas provechosas para su futuro.

Así esto, los padres y entrenadores comunales deben concentrarse en desarrollar jóvenes con una base educativa y con carácter saludable. Después de todo el 100% de ellos tienen que vivir en sociedad.

jueves, 9 de febrero de 2012

Señales de humo

El béisbol es un negocio y como tal lo han tratado siempre los ejecutivos de la Major League Baseball. Esta industria billonaria ha visto su valor aumentar de forma extravagante en las pasadas dos décadas. Si tengo que señalar el elemento catalizador más importante en toda esta bonanza financiera ha sido la habilidad de hacer cambios y ajustarse a los tiempos de este organismo.

Innovaciones son la orden del día a nivel de Grandes Ligas tales como la del bateador designado en la Liga Americana desde el 1973 hasta la más reciente, la utilización de cámaras de video por parte de los árbitros para decidir jugadas.

Esta pasada mal llamada temporada ‘muerta’ ha sido una de las más activas de las últimas décadas. Aunque la mayoría de los cambios acordados no se pondrán en efecto hasta comenzada la temporada 2013 indudablemente las transformaciones tanto estructural como operacional del béisbol de Grandes Ligas tendrán un gran efecto a nivel mundial en este deporte.

Los países orientales ya hace tiempo hicieron los ajustes a estos cambios en cuanto a lo que ellos conciernen. Los dos campeonatos consecutivos en el ‘Clásico Mundial de Béisbol’ (2006, 2009) por el equipo de Japón es un ejemplo de esto. La reciente firma del lanzador japonés Yu Darvish por más de $100 millones para el equipo de Texas es otra evidencia.

Otros países como la República Dominicana, para bien o para mal, se han mantenido muy activos ofreciendo resistencia a todo cambio que afecte el desarrollo y la forma de hacer negocios en el béisbol local.

Incluso el gobierno venezolano calladamente se ha involucrado de lleno en el desarrollo del béisbol en ese país.

Sin embargo en Puerto Rico no hemos podido hacer los ajustes necesarios a los cambios fundamentales en la industria. Todos saben del estado económico, funcional y estructural a nivel profesional isleño de esta disciplina. No quiero hacer leña del árbol caído.

El desarrollo de nuestros jóvenes aficionados también amerita la atención de las autoridades si se tiene la voluntad real de salvar este deporte que tanto reconocimiento internacional le ha dado a Puerto Rico.

Aunque el estado actual es preocupante, el futuro no es muy halagador si continuamos en nuestra inercia colectiva en este asunto.

Los cambios que se avecinan a raíz de lo acordado en el nuevo convenio colectivo entre la MLB y la asociación de peloteros que rige del 2012 hasta el 2016 no tan solo tendrán efectos inmediatos a nivel de Grandes Ligas sino también a nivel mundial y local.

Se avecina un draft mundial el cual de aplicarse tal y como se ha propuesto sería el golpe mortal si no actuamos ahora.

La MLB es una industria privada y como tal se esta comportando, siempre buscando maximizar las ganancias de sus miembros. Ya es tiempo que dejemos de estar viendo a esta entidad como nuestros asociados en este asunto porque de su parte lo dejaron de ser hace ya bastante tiempo. Basta echarle un vistazo a las series del caribe donde la ausencia de jugadores de renombres que atraen a los fanáticos es el producto de la desatención de esta organización hacia la Confederación de Béisbol del Caribe.

Necesitamos atender este asunto, buscando iniciativas locales. Si queremos ver el renacer del béisbol en Puerto Rico tenemos que empezar cortando el cordón umbilical con la MLB y desarrollar una relación empresarial con ellos.

Tenemos dos años para hacer los ajustes. La MLB nos está enviando señales de humo ahora nos toca a nosotros el poder leer el mensaje.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Moneyball y Puerto Rico


En el 2003 Michael Lewis publicó el libro titulado ‘Moneyball: el arte de ganar un juego injusto’. En el 2011 Hollywood dramatizó y llevó a los cines esta historia donde el equipo de béisbol de Grandes Ligas, los Atléticos de Oakland, a través de su gerente general Billy Beane reinventa la forma y manera de adquirir y desarrollar los prospectos para su organización.

Realizando que su organización de bajo presupuesto estaba compitiendo de una manera desbalanceada con los equipos de mercado grande con más recursos humanos y de infraestructura Beane estructuró un sistema para identificar, adquirir y desarrollar los prospectos desde que estaban estos en escuela superior y universidades hasta que llegaban al equipo grande.

Por medio de sofisticadas formulas estadísticas basadas en récords, porcentajes y promedios han logrado mantener por muchos años la franquicia competitiva.

Al momento de implantar esta nueva filosofía que se consideraba revolucionaria en una industria donde el jugar y tomar decisiones ‘por el libro’ eran la orden del día, los Atléticos de Oakland eran el hazmerreír de las demás organizaciones.

Con el tiempo comenzaron a salir de sus filas jugadores de gran calidad de la talla de Jason Giambi, Tim Hudson, Johnny Damon, Barry Zito y muchos otros.

Mientras los Atléticos de Oakland continuaban año tras año entre los líderes divisionales aun siendo un equipo de mercado pequeño y de bajo presupuesto.

Llegado este punto ya las estrategias de su gerente general Billy Beane dejaron de causarle gracia a las demás organizaciones.

Traigo a colación la historia del libro y película ‘Moneyball’ por el simple hecho de que Puerto Rico ha visto su cantidad y calidad de peloteros grandesligas disminuir de forma desesperante y veo una analogía entre las dos situaciones.

Son muchos los entendidos en la materia que consideran que los prospectos puertorriqueños se encuentran desventajados en comparación con los jóvenes desarrollados en los Estados Unidos y Canadá con la imposición en 1989 del Draft en la isla.

Al no tener nuestras escuelas superiores y universidades un torneo organizado de béisbol donde los jóvenes puedan competir y desarrollarse al igual que en los países norteamericanos dependen estos casi exclusivamente de los torneos tradicionales donde tan solo juegan un día a la semana.

Sin embargo han pasado ya 22 sorteos desde el 1989 hasta el presente y todavía no hemos podido hacer los ajustes necesarios para subsanar la llamada desventaja.

Nosotros los que estamos de lleno en el béisbol organizado o que tenemos la encomienda de desarrollar el deporte isleño tenemos que unir esfuerzos para reinventar la forma y manera de desarrollar a nuestros jóvenes. Los métodos tradicionales ya pasaron a la historia. Se necesitan nuevas estrategias y filosofías de desarrollo.

Tenemos los recursos para lograrlo, se necesita la voluntad de hacerlo. Los invito a que desarrollemos el ‘arte de ganar un juego injusto’.

sábado, 28 de enero de 2012

¿Cómo lograr el desarrollo máximo de cada jugador?


He tenido la oportunidad de dirigir béisbol profesional en todos los niveles menos en Doble A donde fui el instructor de bateo. Las situaciones con las que se tiene que enfrentar el dirigente a cada nivel son diferentes y variadas con tal de poder desarrollar al pelotero y a la misma vez crear y fortalecer la ‘química’ o relaciones del equipo.

Aparte de la diferencia en fortaleza física del pelotero esta también la síquica y de personalidad. Enumerar cada una de estas diferencias sería un ejercicio tedioso y vano ya que cada situación es única.

Sin embargo esta es una de las preguntas que me hacen con más frecuencia tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos; ¿Cómo haces para lograr el desarrollo máximo de cada jugador?

Esta es una pregunta básica y a la misma vez complicada ya que como dije cada situación con cada equipo y pelotero es diferente. Si tengo que resumir mi estrategia diría que la mejor forma para lograr maximizar las habilidades de cada pelotero es ganando su confianza.

Como dirigente si logras que el pelotero confíe en que quieres lo mejor para él ya tienes tres cuartas partes de la batalla gana.
Pues bien, ¿como lograr que ese pelotero desconocido hasta el momento confíe en ti?

Demuéstrale que te interesa su bienestar no solo como pelotero sino también como persona, como ser humano.

Se me hace difícil ver a compañeros dirigentes a cargo de equipos y peloteros que no conocen ni lo más básico de sus vidas.

Al nivel aficionado en las ligas infantiles y juveniles debe aplicar la misma filosofía. Deben conocer a cada uno de sus peloteros.
Preguntas como; ¿Dónde vives?, ¿Cuántos hermanos(as) tienes?, ¿en que escuela estas?, ¿Cómo vas en las clases?, ¿Qué quisieras estudiar cuando de gradúes?, ¿has tenido tiempo para practicar?, ¿Cuáles son tus pasatiempos?, etcétera.

Esta línea de preguntas te ayudará ha conocer mejor a tus peloteros y lo más seguro lograras entender algunas de las deficiencias que presenta en su juego; tales como la falta de concentración; cansancio físico o mental; desmotivación; indisciplina, debilidad física; descoordinación; etcétera.

Conoce a tus peloteros. Estructura una serie de preguntas básicas las cuales te darán una idea de como te vas dirigir a esa PERSONA. Créanme se ganarán la confianza de sus peloteros al ellos realizar de que el dirigente le importa lo que le sucede dentro y fuera del terreno de juego.