jueves, 22 de marzo de 2012

Movimientos con mucha expectación


A pocos días de comenzar oficialmente la temporada de Grandes Ligas 2012 existe mucho entusiasmo y expectación sobre algunas de las estrategias realizadas en las plantillas de varias organizaciones como los nuevos Marlins de Miami, Medias Rojas de Boston, Angelinos de Los Ángeles y Vigilantes de Texas.

En un formato en el cual por primera vez cualificarán diez equipos a la postemporada, las Grandes Ligas presenta un torneo bien balanceado en donde la mitad de los equipos tienen oportunidades reales de proclamarse campeón.

Entre los movimientos más sobresalientes en la Liga Americana están los realizados por los Vigilantes de Texas invirtiendo más de $100 millones en el lanzador japonés Yu Darvish y el de los Angelinos de Los Ángeles con la mega firma del dominicano Albert Pujols. Ambas transacciones mejoran grandemente las oportunidades de estos dos equipos a participar en el clásico otoñal.

En lo que a la Liga Nacional respecta definitivamente el cambio agresivo de filosofía de los directivos de los Marlins es lo más notable de este circuito.

Sin embargo, son dos los movimientos técnicos los que podrían determinar el desenlace final de la temporada. El cambio de posiciones del venezolano Miguel Cabrera con los Tigres de Detroit y el del dominicano Hanley Ramírez con los Marlins de Miami.

Con la firma a largo plazo del primera base Prince Fielder con los Tigres de Detroit el dirigente Jim Leyland tomó la decisión de mover a Cabrera a la tercera base. Mientras que por otro lado con la contratación del vigoroso campocorto dominicano José Reyes los Marlins estarán enviando a Hanley Ramírez a la esquina caliente.

De las dos estrategias la más sensata es la de los Marlins ya que por lo general con el paso de los años de los jugadores se ubican a estos en posiciones menos demandantes y no lo contrario.

Al mover a Miguel Cabrera de la primera base, posición que ha ocupado por los últimos cuatro años, a la tercera base lo estarán ubicando en una posición en la que podría drenarlo física y mentalmente en el transcurso de la larga temporada. Esta decisión podría tener consecuencias negativas en su producción ofensiva y en la habilidad de mantenerlo saludable. Para un jugador que terminó con un promedio de bateo de .344, incluyendo 105 carreras impulsadas y 30 jonrones es mucho que decir. Su presencia en el terreno es importantísima.

Por otro lado la movida de Hanley Ramírez presenta más sentido ya que estará defendiendo una posición menos rigurosa que la anterior, además de que el jugador ha demostrado en los últimos años una madurez física que va más acorde con la fortaleza necesaria de la esquina caliente.

En la forma en que estos dos atletas puedan realizar la transición de posición será determinante en la tabla de posiciones de sus respectivos equipos, pues ambos tienen la habilidad de llevar la carga ofensiva de sus conjuntos.

jueves, 15 de marzo de 2012

Razón antes que pasión


El béisbol se encuentra en una etapa de transformación a niveles gerenciales. Esa nueva generación de administradores es la que muchas veces deja a los fanáticos tradicionales buscando argumentos para validar algunas de sus movidas.

¿Por qué pagarle más de $250 millones a un solo pelotero?, ¿por qué pagar más de $100 millones por un lanzador que todavía no ha realizado ni un lanzamiento en Grandes Ligas?, ¿$36 millones por un prospecto que se cree tener 27 años y todavía no ha conectado ni un hit a nivel profesional? Éstas y muchas otras decisiones son las que confunden, incluso a aquellos de nosotros que somos parte de la industria.

Personas con conocimientos de técnicas gerenciales que serían más apropiadas en las oficinas del mercado de valores en Nueva York, de análisis cuantitativo, estadísticas y otros métodos financieros, son los que poco a poco se han ido apropiando de los puestos gerenciales de las Grandes Ligas, llevando a un segundo plano la tradicional cultura instuitiva de sus directivos.

Muchos creen que el arquitecto de toda esta nueva revolución es el ahora famoso Billy Beane, gerente de los Atléticos de Oakland y figura principal del libro titulado Moneyball, eventualmente convertido en película. En realidad, Beane fue sólo un instrumento utilizado para demostrar una filosofía que llevaba ya más de 20 años de existencia y que fue creada por Bill James. Este señor después de graduarse de la Universidad de Kansas con un bachillerato en economía, puso a funcionar esos conocimientos académicos y comenzó a analizar el béisbol desde una perspectiva radicalmente diferente a la establecida.

Él pensaba que la información tradicional no presentaba un cuadro verdadero de las actuaciones de los jugadores sobre el terreno. El promedio de carreras limpias de los lanzadores, el promedio de bateo, las carreras impulsadas y anotadas fueron pasando a un segundo plano en importancia y términos como valor de jugadores de reemplazo y promedio de embasamiento, entre otros, comenzaron a utilizarse para determinar el valor real de los peloteros.

En 1977 James publicó su libro Bill James Baseball Abstract y comenzó a ganar muchos adeptos, especialmente de fanáticos que, aunque no habían jugado activamente la disciplina, sí tenían una preparación académica, especialmente relacionada con estadísticas y otros aspectos cuantitativos. A esta descripción del juego por medio de números se le llamó sabermetrics, término derivado de la Society for American Baseball Research, organización que estudia objetivamente la actividad dentro del terreno de juego.

Poco a poco, estos métodos fueron ganando adeptos hasta que algunos de sus propulsores llegaron a las oficinas centrales de las organizaciones. Los Atléticos fueron los pioneros, luego otras organizaciones comenzaron a contratar personas con este perfil como lo hicieron los Medias Rojas de Boston con Theo Epstein, quien, a su vez, buscó los servicios de James.

De hecho, el campeonato obtenido por los Medias Rojas en el 2004, su primero en 86 años, fue el catalítico de esta tendencia.

Los Rays de Tampa Bay y los Vigilantes Texas contrataron a sus respectivos fenómenos Andrew Friedman y Jon Daniels, uno inversionista de Wall Street, el otro graduado de economía de la Universidad de Cornell. Ambos de 28 años de edad, sin ninguna experiencia previa en el terreno de juego y ambas organizaciones mejorando sus actuaciones con el tiempo.

Este prototipo de ejecutivo ha ido escalando posiciones gerenciales como es el caso de Alex Anthopoulous en Toronto, Jed Hoyer en San Diego y Chris Antonetti en Cleveland.

La Generación Y de ejecutivos seguirá en aumento en años por venir. Nosotros, los fanáticos, tendremos entonces que comenzar a adaptarnos a un nuevo tipo de juego que, aunque parece el mismo, en sus altas esferas no lo es. En donde la razón se antepone sobre la pasión.

lunes, 12 de marzo de 2012

La escasez de brazos


Mucho se ha discutido sobre las posibles razones del por qué en Puerto Rico no se desarrollan los brazos de lanzadores como en otros países. He podido escuchar y analizar muchísimas razones presentadas, algunas con fundamento.

Luego de muchos años de observación y experiencia en esta disciplina les presentaré mi opinión al respecto.

Considero que son dos las razones principales de esta anomalía.
Ambas razones tienen que ver con la forma y manera en la cual le hemos estado enseñando a nuestros jóvenes lanzadores la manera de desarrollar la fortaleza y efectividad de sus brazos.

Hemos fallado en enseñar 1) la manera correcta de lanzar la bola y 2) los métodos a utilizar para desarrollar los músculos a utilizar en el proceso.

La primera razón tiene que ver específicamente con la ‘mecánica de lanzar’.

Las deficiencias en la forma de lanzar son la razón principal de las lesiones que sufren nuestros jóvenes a tan temprana edad. Estas fallas en el proceso exponen los músculos del brazo a daños estructurales y muchas veces permanentemente.

Otra razón es la forma y manera en la cual desarrollamos la fortaleza y efectiva de esos brazos.

Como todo músculo si no se utiliza lo suficiente tiende a atrofiarse.

Se tiende a limitar el uso de esos músculos ya bien sea en la distancia o la frecuencia de los lanzamientos que se realizan. El limitar el uso de estos músculos, se tiende a limitar también la utilización de estos.

En otras palabras los brazos se fortalecen tirando con frecuencia para desarrollar su resistencia y a distancia para desarrollar la fortaleza de los mismos.

Se tiende a cuidar demasiado los brazos de los jóvenes, más sin embargo al momento del juego queremos que realicen cantidades exageradas de lanzamientos cuando no han sido entrenados para esto.

En conclusión, si queremos ver un mejor desarrollo en los brazos de nuestros jóvenes tenemos que educarnos en aprender y enseñar la forma correcta de lanzar (mecánica) y la forma y manera en la cual preparamos esos brazos.

El ponerlos ha realizar menos lanzamientos no es sinónimo de prevención. Si presentan una mecánica deficiente con un solo lanzamiento que realicen basta para que se lesionen. Lo correcto es enseñarles la mecánica correcta y entrenarlos debidamente para esto.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Lo único consistente es el cambio


Transformación es lo constante en las Grandes Ligas. Como consecuencia del nuevo convenio colectivo la MLB y cada uno de sus equipos han tenido que realizar ajustes en la forma de operar su negocio para ser competitivo y rentable a la misma vez.

Para esta temporada 2012 acaban de aprobar un formato que clasificaría a 10 equipos en vez de 8 para la postemporada. Aun con este aumento el béisbol se mantiene con el menor número de equipos que clasifican para la postemporada entre las mayores cuatro disciplina profesionales en Estados Unidos. En el baloncesto y futbol clasifican 16 de 30 y en el Hockey 12 de 32.

Bajo esta nueva configuración en donde una tercera parte del total de los equipos participantes clasifican para la postemporada se podría dar el caso de que un equipo que termine tercero en su división tendría la oportunidad de proclamarse ganador de la Serie Mundial.

Para el 2013 la MLB estaría nivelando a 15 la cantidad de equipos en cada liga. Al transferir a los Astros de Houston de la Liga Nacional a la Americana los juegos interligas serán constantes por toda la temporada. Este formato será bien atractivo para el fanático ya que tendrán la oportunidad de ver jugar en su ciudad a los mejores peloteros de ambas ligas.

Llegando el 2014 con mucha probabilidad se implantará entonces el tan mencionado y esperado Sorteo (Draft) Mundial. El comité establecido a fines del pasado año determinará la forma y manera en la cual se seleccionarán los peloteros a firmar alrededor del mundo entero.

Es interesante ver como una industria que ve un aumento anual en la taquilla al igual que en otras fuentes de ingresos no se conforma ni permanece estática en sus esfuerzos por maximizar sus ganancias.

Incluso los opulentos Yanquis de Nueva York han anunciado que debido a las restricciones de nomina del nuevo convenio colectivo estarán ajustando su presupuesto a tan ‘solo’ $189 millones dentro de un par años.

Modificaciones, ajustes, transformaciones es la orden del día. Lo único consistente en esta industria es el cambio.

Por otro lado nosotros acá en Puerto Rico estamos renuentes al cambio en este aspecto. El béisbol isleño en general necesita una transformación. Desde la forma y manera en la que desarrollamos a nuestros juveniles hasta la operación de la liga de béisbol profesional, que dicho sea de paso este último no se corrige con un simple cambio de presidencia.

Aunque en los dos últimos años han surgido jóvenes prospectos puertorriqueños que nos hacen sentir optimistas ante el futuro, todavía queda mucho trabajo por hacer. Tenemos que reformar el sistema o su inutilidad será consistente.

jueves, 1 de marzo de 2012

El caso Braun levanta interrogantes


El Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en la temporada pasada, Ryan Braun, fue acusado a finales de año de utilizar sustancias controladas basado en el resultado positivo de una muestra de orina tomada en octubre del 2011. La muestra reveló un aumento en el nivel de testosterona en su organismo más allá de los límites normales, o sea, que el exceso de esta hormona no fue producido por su cuerpo.

Braun y su equipo de abogados retaron la decisión de Major League Baseball al pedir una reconsideración del caso y evitar de esta forma que el jugador fuera suspendido por los primeros 50 partidos de la temporada 2012.

La defensa apoyó su caso en la forma incorrecta en la que se manejó la prueba en ruta hacia el laboratorio. A diferencia de otras defensas en casos pasados, se basaron en un tecnicismo del procedimiento y no en una falta científica del proceso.

El agente recolector de estas muestras, el cual ha sido utilizado para estos propósitos en más de 600 casos de antidopaje de MLB por la agencia, afirma que cumplió con el protocolo.

Aun así, un juez de arbitraje falló a favor del pelotero. De esta forma no se pudo probar la culpabilidad del pelotero en el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, aunque esto no significa que fuera inocente.

La oficina de la MLB expresó vehementemente su desacuerdo en la decisión del juez. Sin embargo, aunque a simple vista parece ser un fracaso para MLB, una decisión contraria hubiera significado una decepción total en los esfuerzos de los últimos años de la organización por “limpiar” el sistema.

Luego de tantos años de intentos del organismo de encontrar y castigar a los usuarios de productos para doparse, el que un recién MVP haya sido encontrado culpable de esta acción sencillamente hubiera demostrado que la llamada “era de los esteroides” está muy lejos de terminar.

Otros que salieron favorecidos en esta decisión fueron los escritores deportivos que seleccionaron a Braun como el MVP a finales de temporada. Hubiera quedado al descubierto la fragilidad de sus esfuerzos por mantener “limpio” el Salón de la Fama, autoproclamándose defensores morales del juego.

Lo flojo del sistema no hubiera quedado expuesto si se hubiera mantenido el acuerdo entre las partes en cuanto al protocolo acordado en el convenio en que se expone que ningún resultado de las pruebas realizadas a los peloteros debe darse a la luz pública.

Por años, estos resultados son de conocimiento general casi de inmediato en un craso incumplimiento de contrato. Nunca he podido explicar por qué la Asociación de Peloteros no ha sido más agresiva exponiendo este hecho.

A fin de cuentas, al llegar el momento de comenzar la temporada, Braun estará en la alineación de Milwaukee y esta ridícula situación quedará en el olvido.

Sin embargo, quedan interrogantes en todo este proceso mucho más serias que la inocencia o culpabilidad del pelotero; queda en tela de juicio la integridad administrativa de la organización.

¿Hubiera sido igual la decisión del árbitro de haberse tratado de un atleta latino o de un afroamericano?, ¿tuvo que ver en la decisión el que se tratara de los Cerveceros de Milwaukee, antiguo equipo del ahora comisionado de MLB, Bud Selig?, ¿es acertada la decisión de parte de los escritores deportivos de mantener marginados del Salón de la Fama a peloteros con menos evidencia de culpabilidad que Braun?

No es mi intención proclamar un veredicto de culpabilidad del atleta, simplemente cuestiono un sistema que presenta desigualdades hacia sus participantes.