miércoles, 4 de enero de 2012

El Salón de la Fama


En unos cuantos días la clase 2012 de los nuevos integrantes del Salón de la Fama del béisbol se dará a conocer. Se espera que solo Barry Larkin, campocorto de los Rojos de Cincinnati, sea el único elegido para este año.

El Salón de la Fama nuevamente le estará negando la entrada a muchos de los beisbolistas más destacados de su época en favor a lo que llaman la integridad del juego. Veamos un poco más allá este asunto.

Primero quiero explicar brevemente quienes son los protagonistas principales de este proceso.

Comienzo con los directores del Salón de la Fama (HOF), incluyendo a su Presidente Jeff Idelson que recientemente estuvo en Puerto Rico realizando una gran gesta al traer hasta suelo boricua las placas de nuestros inmortales, Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Roberto Alomar y del cubano Atanasio ‘Tany’ Pérez.

El HOF confía plenamente en la integridad de sus votantes y simplemente abre sus puertas a los escogidos por este grupo. En este caso los votantes son la Asociación de Escritores de Béisbol de América, la BBWAA por sus siglas en inglés. Esta asociación cuenta con 581 miembros. La disyuntiva estriba en que al no existir unas pautas y criterios pre-establecidos de cómo elegir a los candidatos existen entonces 581 estándares y prerrogativas para esto.

Algunos de estos escritores utilizan elementos como moral e integridad para ejercer su voto, otros estadísticas frías o simplemente el impacto de los candidatos en determinado tiempo y espacio independientemente de sus circunstancias.

En adición a la BBWAA también pueden elegir a peloteros al HOF algunos comités como el de Comité de Reseña Histórica (Veteranos), Comité de la Era Dorada, Comité de la Era de Expansión, y el nuevo comité que se reunirá por primera vez en el 2012, el Comité de la Era de Pre-Integración.

Lo que quiero presentar aquí es la diversidad de elementos y juicios que se utilizan para evaluar a los candidatos. Esta variedad de opiniones en la elección y que no pocas veces los lleva a estar prejuiciados es lo que le quita algo de transparencia al proceso. Les invito a que busquen cuantos peloteros están incluidos en el HOF con números muy inferiores a los que todavía están esperando o que tuvieron que esperar injustamente tantos años para su incursión.

Para presentar una muestra de los criterios utilizados por uno de sus votantes se dice que se negaba a seleccionar al ahora integrante del HOF Willie McCovey por el simple hecho de que cada vez que hablaba con él este miraba hacia abajo. Otros elementos que todavía se utilizan es la candidez del pelotero en otorgar entrevistas. ¿No se supone que la selección se base en estadísticas, números y desempeño en el terreno de juego?

La BBWAA se ha convertido erróneamente en acusador y juez a la misma vez. En su ciego empeño de determinar quienes utilizaron o no sustancias para mejorar su desempeño puede que terminen haciéndole un daño al organismo en vez de un bien. ¿Quién quita que te aquí a 10 años se revele que 5 o 10 ahora integrantes del HOF utilizaron sustancias controladas? Recuerden que el recién seleccionado ‘Jugador Más Valioso’ de la Liga Nacional en el 2011, Ryan Braun, enfrenta ahora una posible suspensión de 50 partidos comenzando la temporada 2012 por el uso de esteroides. ¿Saben quien selecciona al JMV?, adivinaron, la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA). Esto demuestra que la era de los esteroides no ha terminado.

Esta actitud de estos señores ya tiene precedentes (década del 1930), tratando de crear unos estándares muy altos para la selección de los candidatos creyendo haciéndole un bien al juego. Sin embargo el Comité de Reseña Histórica le sigue llevando la contraria incluyendo a peloteros con igual y en muchos casos menos méritos que los rechazados por estos.

No quiero ni por un instante quitar méritos a los integrantes del HOF. Todos y cada de ellos deben estar ahí. Solo me incomoda la auto denominación de este grupo de veladores de la moral e integridad cuando experiencias del pasado y el presente nos dicen que ellos mismos no están aptos para tal designación.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Los héroes anónimos de nuestro béisbol

La temporada muerta en las Grandes Ligas ha sido una lenta y con excepción de la designación de Bobby Valentine para dirigir a los Medias Rojas y la nueva filosofía de hacer negocios de los ahora Miami Marlins, no ha sucedido nada que nos llame la atención.

Aprovecho estos momentos para hablar un poco sobre un tema que me apasiona y que considero la columna vertebral de nuestro béisbol isleño, los entrenadores comunales.

Durante los pasados meses he tenido la oportunidad de presentar charlas y seminarios en diferentes partes de Puerto Rico a grupos de entrenadores que trabajan directamente con nuestra juventud en el desarrollo de sus habilidades en la disciplina del béisbol.

Confieso que en esta etapa de mi carrera esta es la actividad que más disfruto. En estas reuniones se congregan usualmente de 50 a 75 personas. Entre ellos se encuentran entrenadores comunales, padres, jóvenes y otros que disfrutan del juego e interesan de alguna forma mejorar sus destrezas hacia el juego y la forma y manera de cómo desarrollar las habilidades de los niño(a)s y jóvenes con los que trabajan.

Estos entrenadores en su gran mayoría con mucho sacrificio salen de sus trabajos particulares y se presentan a sus respectivos parques a comenzar las prácticas con sus equipos. En no pocas ocasiones ellos mismos tienen que preparar el terreno y demás facilidades previo a que se presenten sus peloteros.

Aunque algunos reciben algún tipo de remuneración económica por ello, la inmensa cantidad solamente reciben la satisfacción de poder contribuir a mantener a nuestra juventud atareada realizando actividades extracurriculares en sus respectivos vecindarios y de esta forma mantenerlos alejados de las malas influencias y del ocio.

Algunos de estos entrenadores tienen algún tipo de experiencia a nivel profesional o colegial pero la gran parte de ellos son aficionados del juego que no tuvieron la oportunidad de jugar ninguna clasificación superior. Independientemente de la preparación de los mismos casi todos ellos se esmeran por presentarles a sus atletas la mejor preparación posible para su desarrollo.

Me llama la atención que un denominador común al momento de trabajar con los jóvenes es lo difícil que se le hace el integrar a los padres de los muchachos en el desarrollo deportivo y más importante aún en el desarrollo cívico, social y sicológico de estos. No es tarea fácil el involucrar a los padres y llevarlos a que sean parte del programa.

Es por esto que exhorto a los entrenadores a que se eduquen y orienten a cómo manejar las situaciones con los padres y a estos a que se unan y sean parte de la solución y no del problema. No todos sus hijos o peloteros tendrán la oportunidad de jugar en las mayores (las estadísticas sugieren que solo un 4% de los firmados al profesionalismo llegan a jugar en Grandes Ligas). Sin embargo, el 100% de ellos tienen que vivir en sociedad. Los esfuerzos deben ser encaminados en desarrollar buenos ciudadanos y hombres (mujeres) de bien.

Felicito a los padres que se esmeran por envolverse con sus hijos en sus actividades pero en especial mis felicitaciones a todos esos héroes anónimos, los entrenadores comunales por sacrificar de su tiempo, energía y en muchos casos de su dinero para ayudar en el desarrollo de nuestra juventud. Sigan adelante que aunque en la mayoría de las veces con escases de equipo y de parques buscan la forma de estar presentes.

martes, 6 de diciembre de 2011

Es hora de actuar

El nuevo convenio colectivo entre las Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros provee tranquilidad a los fanáticos y a todas las personas vinculadas a esta industria de que por lo menos se jugará béisbol ininterrumpidamente hasta el 2016.

Sin embargo, junto con este acuerdo llegan también cambios significativos, especialmente en lo concerniente al Sorteo de Agentes Libres (draft).

Estos cambios, aunque celebrados por los dueños y el Comisionado de Béisbol, ya que implican economías en el presupuesto, no son del agrado de la gran mayoría de los gerentes generales y mucho menos de todos los encargados de buscar y adquirir talento nuevo para las organizaciones, entiéndase scouts.

Esto es así porque este convenio limita drásticamente el dinero asignado para la firma de los prospectos que se incluyen en el draft y los elegibles a firmar como agentes libres, especialmente los dominicanos y venezolanos.

Aún más, estos cambios sientan las bases para que en un futuro no muy lejano (quizás en el 2014) se implemente el tan esperado Sorteo Mundial de Agentes Libres.

Este movimiento iría en detrimento del béisbol en Puerto Rico, ya que si las organizaciones, especialmente las gubernamentales, no han podido hacer los ajustes en la forma de desarrollar a nuestros prospectos juveniles en 22 años luego que la Isla fuera incluida en el draft junto con Estados Unidos y Canadá, no quisiera ni imaginarme lo que sucedería si tuviéramos que competir en un sorteo con los talentos de República Dominicana, Venezuela, Japón, etcétera.

El insistir vanamente en que nos excluyan del draft no es la solución, ni nunca lo ha sido. Con estos cambios de parte de las Grandes Ligas de limitar el presupuesto total ofrecido a los prospectos, queda demostrado que en todo momento la implementación de un sorteo mundial era la meta del comisionado. Aquí en Puerto Rico perdimos tiempo, energía y recursos para hacer los ajustes a tiempo.

Sin embargo, no es tiempo de lamentaciones ni reclamaciones, es tiempo de acción, y esta acción tiene que ser INMEDIATA. Si se pretende mejorar las posibilidades de que nuestros prospectos firmen u obtengan becas deportivas -o ambas-, se tienen que hacer cambios radicales. No hay tiempo para ajustes “cosméticos”, superficiales, en la forma de desarrollar a nuestros jóvenes.

Es cierto que muchos de estos niños y jóvenes que practican el béisbol lo hacen con la mera intención de divertirse, y así debe ser, pero también son miles los que desde temprana edad tienen como meta el poder llegar a jugar en Grandes Ligas o quizás, cuando menos, alcanzar una carrera académica por medio de esta disciplina. Las organizaciones encargadas de este asunto deben desarrollar una forma efectiva de satisfacer las necesidades de ambos grupos.

El béisbol es una disciplina que requiere no sólo de habilidad física, sino también de mucha técnica depurada. Esta técnica se consigue solamente por medio de la práctica continua en todas las áreas del juego. Ciertamente, jugando un día a la semana es imposible conseguir este nivel de excelencia requerido. Se debe aumentar la cantidad de juegos y la frecuencia semanal de éstos.

Esto tiene que ir a la par con una instrucción adecuada. Estas directrices de parte de sus entrenadores deben estar al día, una información obsoleta que se les brinde a estos prospectos es más perjudicial que ninguna información. En otras palabras, si van a preparar a los entrenadores que trabajan con los nuestros jóvenes, prepárenlos bien.

Por experiencia, sé muy bien que estos entrenadores comunales, los verdaderos héroes anónimos del béisbol en Puerto Rico, están sedientos y en la mejor disposición de aprender. Tenemos que brindarles los recursos. Estos señores son la clave para la masificación del desarrollo de nuestros jóvenes.
El béisbol juvenil necesita cambios, ya caducó el tiempo de presentar soluciones. Se requiere acción YA.