martes, 29 de enero de 2013

Exitoso torneo invernal

Lo que parecía un torneo dirigido al fracaso y a la improvisación para el mes de octubre del pasado año 2012, se convirtió en el camino en uno exitoso y digno de recordar para todos aquellos que nos apasiona el béisbol profesional.
 
Aun con lapsos de improvisación que se experimentaron durante el transcurso del torneo, sin duda alguna tenemos que felicitar a los directores y administradores por la forma en que maniobraron las situaciones e inconvenientes que se les presentaron en el camino.

Apenas dos semanas antes de inaugurar el torneo no se sabía a ciencia cierta si se jugaría con cuatro, cinco o seis equipos. Mucho menos se había diseñado un itinerario de juego, e inclusive importados y posibles rosters de los equipos estaban en espera ante la inestabilidad de las franquicias a participar.
Finalmente se consiguió el auspicio económico para la participación de las franquicias de Manatí y Santurce. Aunque cuestionable la solidez y promesa del apoyo económico para ese entonces los directores se tiraron del avión sin paracaídas, con la esperanza de que aparecería la ayuda en el camino.
Aunque con sus contratiempos la ayuda apareció.
En el terreno de juego no pudo darse un mejor torneo. Competitiva por demás la clasificación de los cuatro equipo para pasar al ‘Round robin’, e inclusive las primeras posiciones estuvieron sin definir hasta apenas faltando dos juegos por jugar de la jornada regular.
Como consecuencia de volver a tener lo seis equipos en el terreno se le dio oportunidad de juego a muchas figuras en ascenso. El desarrollo de figuras nuevas y jóvenes fue evidente. Cada equipo tuvo dos, tres y en algunos casos hasta cuatro prospectos jugando a diario o por lo menos más frecuente que lo acostumbrado en los últimos años.
Caguas tuvo a Luis Mateo, Roberto Peña y Reynaldo Navarro; Mayaguez a Danny Ortiz, Kenny Vargas y Héctor Hernández; Santurce, Joseph Colón, Emanuel Quiles y Luis Rivera; Carolina, Enrique Hernández, Anthony García, René García y Carlos Correa; Ponce, Henry Ramos, Chris Colón y Kevin Torres; Manatí, Bryan De la Rosa, Juan Centeno, Alex Llanos.
En la dirección, cinco de los seis dirigentes fueron nativos, y el único importado Dave Miley siempre ha demostrado un gran respeto hacia el jugador nativo.
La serie final presento a dos equipos sumamente balanceados en todas las áreas del juego. Cualquiera de los dos equipos hubiera podido ser digno representante de Puerto Rico en la venidera Serie del Caribe a celebrarse en Méjico.
Por lo antes señalado, y otras más se debe declarar el pasado torneo un éxito. Felicito a los directores, dueños y administradores de equipo, técnicos, jugadores y obviamente a los fanáticos.

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