Dos acontecimientos importantes han sucedido durante esta pasada semana que tocan de cerca a los fanáticos del béisbol puertorriqueño.
La primera es el nuevo convenio colectivo entre las Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros. La segunda es la búsqueda de un nuevo mentor para los Medias Rojas de Boston.
Quizás muchos se pregunten por qué el convenio colectivo nos toca de cerca. Sucede que, entre los puntos acordados por las partes, por primera vez se hacen cambios significativos al sorteo de agentes libres, o sea, el draft.
El nuevo convenio que será vigente por los próximos cinco años (2012-2016) aumentará la paz laboral a 21 años consecutivos. Aquellos que vivimos los años tumultuosos entre las Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros en las décadas de los 70, 80 y 90, sabemos lo significativo del acuerdo.
Es impresionante lo relativamente pacíficas que fueron las conversaciones entre las partes y muchos se preguntarán también el porqué de esta aparente cordialidad súbita. La respuesta es muy sencilla: hay mucho dinero para todos los interesados en el asunto.
El béisbol de Grandes Ligas es una industria BILLONARIA y todos se pueden repartir el dinero a manos llenas. Claro está, me refiero a todos los que contribuyen directamente a que esto suceda. Los peloteros aficionados que serán seleccionados durante el draft y que todavía no han contribuido en nada a esta bonanza tendrán que pagar el precio del acuerdo.
No quiero abrumarlos con tecnicismos del convenio, pero sí deben saber que este nuevo acuerdo afecta negativamente a los equipos de mercado pequeño y a los prospectos para firmar nuevos contratos. Las organizaciones tendrán un límite en el dinero que invierten en los bonos ofrecidos. Ese límite incluye los firmados en el draft y los firmados por la agencia libre en el mercado internacional, incluyendo los latinoamericanos.
En otras palabras, los miembros de la unión, entiéndase los peloteros de las Grandes Ligas, obtuvieron muchos de sus beneficios a cambio de sacrificar beneficios de los prospectos que están por firmar.
Por otro lado, los Medias Rojas de Boston, luego de llevar a cabo entrevistas para el puesto de dirigente por espacio de casi dos semanas (en su gran mayoría a candidatos que tenían ninguna o bien poca experiencia en ese puesto), lucen inclinados a contratar como nuevo dirigente a l veterano hombre de béisbol Bobby Valentine.
Su nuevo gerente general, Ben Cherington, identificó unos candidatos que consideró que podrían estar dispuestos a trabajar mano a mano con la oficina central y su filosofía de cómo operar el equipo, además de estar dispuestos a contribuir a desarrollar la filosofía de trabajo de su sistema de ligas menores.
Es por eso que Cherington entrevistó por segunda vez a Dale Sveum, su favorito. En esta segunda reunión, estuvieron presentes los propietarios del equipo y, obviamente, Sveum no fue de su agrado y lo dejaron ir.
Inmediatamente, anuncian su interés por entrevistar a Valentine, quien ya tiene su filosofía formada de cómo correr un equipo y una organización, y veo muy difícil que cambie su forma de operar.
Lo que se puede deducir de esta situación es que hay confusión y batalla de poderes en la directiva del equipo. Sin embargo, no se puede negar que cuentan con un gran equipo y es cuestión de hacer unos ajustes, especialmente en su cuerpo de relevistas.
En definitiva, los Medias Rojas están recibiendo más cobertura informativa que los Yanquis de Nueva York, y eso nunca le cae bien a la fanaticada yanqui puertorriqueña.
0 comentarios:
Publicar un comentario